Dejar a un lado posiciones mezquinas y aprobar reformas, insiste el presidente Hernández

Tegucigalpa, 21 de febrero. El presidente Juan Orlando Hernández pidió hoy a los diputados del Congreso Nacional y líderes de la oposición que dejen a un lado las posiciones mezquinas y aprueben las reformas penales que buscan repotenciar el combate de la delincuencia, especialmente las acciones cometidas por las pandillas, como las extorsiones.

“Dejemos a un lado las posiciones mezquinas de orden particular y pensemos en todos”, puntualizó el mandatario en una conferencia de prensa en Casa de Gobierno junto a las autoridades de la Fuerza de Seguridad Interinstitucional Nacional (Fusina).

Hernández resaltó que “hoy el Congreso Nacional está abocado a un debate” sobre las reformas propuestas por el Ejecutivo y pidió a los diputados “ver cómo en El Salvador las fuerzas políticas mandaron un mensaje contundente y claro sin importar ideologías e intereses particulares” para aprobar penas más fuertes contra las personas que cometen actos terroristas.

“Tenemos evidencias de cómo en El Salvador se vivió el mismo patrón criminal que se empieza a ver en el país”, y hay que tomar medidas para evitar que se profundice, señaló el titular del Ejecutivo.

No poner excusas

Ante el señalamiento de líderes de oposición, de que el Gobierno con las reformas pretende criminalizar las protestas públicas y dar vía libre a los cuerpos de seguridad para matar, el presidente Hernández consideró que “criminalizar la protesta pública es una excusa para no apoyar las reformas penales”.

“Miren el caso del vídeo donde las personas están dentro del restaurante; entran violentamente, tiran combustible y no esperan todavía que salga la gente, sino que le prenden fuego ¿Ese es un acto de protesta pública o es un acto terrorismo?”, se preguntó el titular del Ejecutivo.

Consideró que la protesta pública es derecho de todos y recordó que “yo he protestado en las calles de este país, pero tenemos que hacerlo respetando los derechos de los demás y con mucha más razón el derecho a la vida”, apuntó.

“En qué cabeza cabe pensar que con una ley de estas se le está dando licencia para matar a un servidor público, si nunca como ahora la fuerza pública, sea Policía, militares, agentes de inteligencia, fiscales, jueces, están siendo judicializados y eso antes no ocurría eso”, recordó Hernández.

“Si vamos a hacer más de lo mismo, no esperemos cambios”, pero “tenemos que impulsar los cambios”, apuntó.

Oportunidad al pueblo

Hernández reafirmó que, “si no logramos la mayoría en el Congreso (para aprobar las reformas), bueno, démosle la oportunidad al pueblo para que se exprese en las próximas elecciones, en una consulta donde el pueblo hondureño pueda decir qué es lo que siente y qué espera que el Congreso decida”.

Agregó que “la otra opción sería esperar tristemente hasta que venga el próximo Congreso Nacional, con diputados y diputadas que estén comprometidos con este tema, pero eso solo el pueblo hondureño decide”.

“Dejemos a un lado las posiciones mezquinas de orden particular y pensemos en todos”, insistió el presidente Hernández

De dónde venimos

El mandatario recordó que entre los años 2002 y 2005 se logró bajar la incidencia delictiva, pero en el período comprendido del 2006 al 2011 “llegamos a ser el país más violento en la faz de la tierra, con alrededor de 90 homicidios por cada 100 mil habitantes”, recordó.

Agregó que en el resto del período del presidente Porfirio Lobo se logró frenar esa curva ascendente y de allí se ha logrado bajar esa cifra hasta sacar al país de ese desafortunado record negativo, que mucho daño le causó a Honduras.
“En la medida que se avanza y los grupos criminales se miran más acorralados en su territorio o con menos libertad de seguir haciendo lo que hacían antes, entonces vienen esas reacciones violentas como las que hemos visto en los últimos días”, explicó.

Posible tregua

En relación a una posible tregua con las maras, tal como ocurrió hace algunos años en El Salvador, el mandatario fue enfático al decir que en ese país “más bien se recrudeció la situación; fue una tregua falsa, engañaron a todo el mundo”.

Consejo de Seguridad Reformas Penales

En ese sentido manifestó que los que participaron como mediadores entre el Gobierno y los grupos de criminales, han mostrado su arrepentimiento porque “los utilizaron”, cuestionó el presidente.

Hernández expuso, además, que las autoridades previeron un alza en la curva estadística del delito de la extorsión a partir del año 2015, como consecuencia de la baja de los delitos de narcotráfico, tiempo en el que se empezó a actuar en contra de este flagelo, a través de la Fuerza Nacional Antiextorsión.

Congreso debe hacer su parte

Sin embargo, hoy en día las autoridades de Fusina “saben muy bien que se requieren de estas nuevas reformas que hemos planteado, pero no está en manos nuestras aprobarlas, sino en manos del Congreso Nacional”, señaló.

Añadió que “no podemos dejar de ser contundentes ante este tipo de desafíos; por eso esperamos que el Congreso haga su parte, ojalá lo haga hoy, si no mañana, y si no pues nosotros estamos listos a seguir insistiendo en este tema”.

El titular del Poder Ejecutivo pidió a los parlamentarios que “se pongan en los zapatos de la gente, escuchen a los líderes de diferentes sectores y con la mano en la conciencia, tomen la mejor decisión”.

Críticas sin sustento

En torno a que en las reformas va implícita mayor secretividad para la Tasa de Seguridad, Hernández enfatizó que este extremo no se menciona en ninguno de los artículos propuestos para reforma; por lo tanto, cualquier crítica en este sentido no es sustentable.

En lo referente a la ley de escuchas, el gobernante detalló que lo que se pretende es la prontitud de los operadores de telefonía celular para proporcionar información a las autoridades, porque “sucedía que si llegaba una solicitud el viernes, había que esperar hasta el lunes, y la cosa es de minutos y segundos para poder actuar”, argumentó.

Por lo anterior el mandatario reiteró que lo que “están buscando (los líderes de la oposición) es plantear excusas para no acompañar las reformas y no cumplir con su deber”.