En misa de las FF.AA. en honor a la Virgen de Suyapa: Presidente Hernández pide a Dios acompañamiento para seguir generando clima de paz y prosperidad

Tegucigalpa, 1 de febrero. El acompañamiento de Dios para seguir generando un clima de paz y de prosperidad en Honduras pidió hoy el presidente Juan Orlando Hernández durante la misa que le tributaron las Fuerzas Armadas a la Virgen de Suyapa, en el 271° aniversario de su hallazgo.

En compañía de la primera dama, Ana García de Hernández, y de su madre, doña Elvira, el mandatario agregó ante miembros de las Fuerzas Armadas y otros organismos de seguridad que para lograr la paz “tenemos que contribuir todos”.

Durante la Eucaristía el titular del Ejecutivo y su progenitora portaron la ofrenda que simboliza la Luz que alumbra y vence las tinieblas del pecado por la luz de Jesucristo Resucitado.

“Quiero hacer votos para que el Señor nos siga acompañando en esta nueva etapa, pidiéndole a él humildad, sabiduría y entendimiento porque el país merece avanzar”, continuó diciendo el mandatario.

Añadió que “la contribución de cada uno de ustedes (militares y policías), de los hondureños y de nosotros es vital para construir el nuevo país que nos merecemos”.

“De la mano del crecimiento espiritual debe ir el crecimiento económico”, enfatizó el gobernante.

Reconocimiento

El presidente Hernández aprovechó el acto religioso en conmemoración del 271° aniversario del hallazgo de la Virgen de Suyapa, Patrona de Honduras y Capitana de las Fuerzas Armadas, para agradecerles a los policías, militares y familiares de los agentes por arriesgarlo todo por el bienestar de los hondureños.

“Ustedes trabajan turnos de 24 horas, mientras otros seguimos con nuestras propias tareas”, señaló el titular del Ejecutivo.

Sin embargo, el presidente Hernández considera que “cada uno de los hondureños tenemos que aportar para edificar una nación de hermanos, que exista esa cercanía, entendimiento y que sea un solo propósito”.

Recordó que hace diez años el país estaba en una situación difícil, “y aún ahora tenemos desafíos”.

Aseguró que los avances son notables, pero –dijo- aún “la tarea sigue y es un mandato superior de más arriba de nosotros los hombres y las mujeres que habitamos en esta patria”.

Agregó que se tiene que defender “el derecho a la vida de cada uno de nuestros compatriotas y que se proteja el derecho a disfrutar el trabajo honesto y honrado”.